Un par de zapatitos tan pequeños es tan adorable que te dan ganas de comprarlos antes de que tu bebé pueda gatear. Aun así, la pregunta es muy buena: ¿cuándo necesitas realmente los primeros zapatitos para tu bebé y en qué debes fijarte?
En este artículo descubrirás la diferencia entre zapatitos para un momento especial y zapatitos para aprender a caminar. También te explicamos cómo medir el pie en casa, en qué fijarte en cuanto a material, suela y cierre, y cómo mantener los zapatitos bonitos después.
¿Cuándo necesita de verdad tu bebé zapatitos?
Un bebé que todavía no camina necesita poco de un calzado firme. Para gatear, rodar y dar los primeros pasitos por casa, los piececitos descalzos o unos calcetines suaves suelen ser perfectos. Así tu hijo puede sentir el suelo y mover los pies con libertad.
Los zapatitos cobran más sentido cuando tu bebé empieza a estar de pie o a caminar fuera: frente al frío, la hierba mojada o una superficie irregular. Si tienes dudas sobre el desarrollo de los pies de tu hijo, pide consejo en el centro de salud infantil o a un especialista en calzado infantil.
Primeros zapatitos para bebé: dos tipos, dos momentos
Hay básicamente dos tipos de primeros zapatitos. El primero está pensado para el cochecito, una foto familiar o una ocasión especial. Aquí puede brillar el aspecto: un detalle bonito, un color suave, un acabado elegante.
El segundo tipo está pensado para aprender a caminar. Exige características más prácticas: una suela flexible, un buen ajuste y un cierre que mantenga el zapatito en su sitio. Muchos padres eligen primero un par bonito para momentos especiales y después otro que aguante mejor los golpes.
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Así eliges la talla correcta
Puedes medir la talla fácilmente en casa. Sigue estos pasos:
- Pon a tu bebé de pie sobre una hoja de papel o acerca suavemente su piececito.
- Marca con una raya el talón y el dedo más largo.
- Mide la distancia entre las dos rayas.
- Añade un poco de espacio para que los dedos no presionen la punta.
Ten en cuenta que las tallas pueden variar según la marca. Un 19 de una marca no siempre equivale a lo mismo que en otra. Por eso consulta también la información de tallas del propio modelo.
Los piececitos cambian rápido, así que revisa la talla con frecuencia. Un zapatito que te quedaba bien el mes pasado puede estar ya ajustado.
En qué fijarte: material, suela y cierre
Coge el zapatito en la mano. ¿El material se siente suave y flexible? Entonces se adaptará al movimiento del pie. Fíjate también en el interior: las costuras que se notan pueden resultar molestas.
Dobla la suela con cuidado. Una suela que se flexiona con facilidad se adapta mejor a un bebé que todavía está aprendiendo a moverse. Observa también el cierre. Las tiras de velcro o el elástico se abren y cierran rápido, muy práctico si tu peque no para quieto.
- Material: suave y flexible, sin bordes rígidos.
- Suela: flexible, con algo de agarre al caminar.
- Cierre: fácil de manejar y que sujete bien el tobillo.
Un primer par como regalo o momento especial
Si eres abuelo, abuela o amigo, es mejor elegir una talla acorde a la edad del niño que un par muy grande. Los zapatitos demasiado grandes no resultan cómodos y se caen con facilidad. Si tienes dudas, pregunta a los padres por la talla actual.
Para un bautizo o un cumpleaños, combina los zapatitos con el conjunto. Escoge un color que aparezca en el vestido, el traje o los bodies, para que el look quede armonioso y cuidado.
Un primer par también es un bonito recuerdo. Guárdalo seco y en un lugar sin luz, por ejemplo en una caja con papel de seda.
Cuidados: así se mantienen bonitos
Los zapatitos suaves se limpian mejor con cuidado, usando un paño ligeramente húmedo. Revisa siempre primero la información de cuidado del modelo, ya que no todos los materiales toleran el agua de la misma manera.
Deja secar los zapatitos a temperatura ambiente. No los pongas cerca de un radiador ni al sol intenso durante horas, porque podría endurecer los materiales o decolorarlos.
Con un poco de cuidado, los zapatitos podrán seguir usándose más adelante con un segundo bebé.
Para terminar
Un primer par de zapatitos no tiene por qué ser una decisión complicada. Fíjate en el ajuste, la flexibilidad y la comodidad, y elige algo que te haga ilusión. ¿Quieres conocer las opciones? Echa un vistazo tranquilamente a la colección de zapatitos para bebé de Superstellar.